La inclinación esquiando

¿Cómo definirla?
Se trata de la caída lateral que adopta el esquiador hacia el interior de un viraje. Las partes más implicadas son la inferior en primer lugar, pero también la superior.

¿Cuáles son los objetivos?
Esta posición ayuda a contrarrestar la inercia que expulsa al esquiador hacia la parte exterior de la curva. Le permite flexar los esquís de manera eficiente gracias a manetener buenos apoyos.

¿Cómo desarrollarla?
Para poder trabajar la inclinación de una forma correcta, es necesaria cierta velocidad.

Ejercicios:
– Mano interior a tocar la nieve,
– Levantar hombro y mano exterior,
– Bastones en bandeja a tocar la nieve,
– Exagerar el peso en el esquí interior,
– Bastones en la nuca. Bajar mano interior y/o levantar exterior,
– Bastones en la cintura por atrás. Elevar parte exterior y/o bajar interior,
– Lanzarse hacia el interior de la curva.

Los inconvenientes:
Si realizamos un exceso de inclinación seguramente cometamos el error de presionar más sobre el esquí interior. Esto se debe a una pérdida de angulación, que además no permitirá cantear los esquís de manera correcta. Más tarde nos puede llevar a una pérdida de equilibrio, o incluso a una caída, debido también a un desplazamiento excesivo del centro de gravedad.

La conclusión:
Una inclinación ideal debe repartir el peso sobre los dos esquís, manteniendo siempre más sobre el exterior. Para optimizar al máximo la eficacia del viraje, a la inclinación hay que añadirle angulación como referencia.

Y recordad…
La inclinación debe venir regulada por la velocidad, la angulación, el radio del viraje, el peso, y la fuerza que se es capaz de ejercer contra los esquís, la pendiente, y el tipo de viraje que se quiera realizar principalmente.

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