Esquiar fuera de pista minimizando riesgos

El esquí fuera de pista o freeride da referencia a una bajada sobre nieve no pisada, por lo que también incluye cualquier pista que no haya sido transformada por una máquina pisa-pistas.

Hoy en día las pistas amanecen pisadas con máquina cada mañana y esto permite economizar fuerzas, minimizar los riesgos de lesiones, aprender en menos tiempo y compactar la nieve para que se mantenga durante más tiempo y en mejores condiciones a lo largo de la jornada y de la temporada.

Sin embargo, practicando esquí fuera de pista disfrutaremos de la montaña en su estado más puro deslizando por la verdadera base tal y como cae.

Para una bajada por nieve no tratada lo idóneo es disponer de material específico de freeride, es decir, esquís más anchos de lo normal (dependiendo del estado de la nieve) especialmente en la parte del patín.

Es importante mantenerlos bien encerados para evitar así que se adhiera nieve a la suela o se forme hielo. Aun así, conviene llevar cera y una rasqueta para resolver cualquier eventualidad de este tipo.

Las placas y las alzas son completamente innecesarias ya que disminuyen la sensibilidad.

Para descender eficazmente se recomienda:

  • Mantener una postura ligeramente retrasada para así elevar las espátulas facilitando la flotabilidad, aunque el esquiador de nivel lo puede hacer igual que en pista.
  • Cuando nos hundamos no intentaremos girar demasiado, sino hacerlo dando pequeños saltos en cada viraje y aprovechando las caídas para frenar.
  • Si mantenemos una gran separación de nuestras tablas, estas tenderán a encarrilarse.
  • Evitaremos inclinar la tibia en exceso hacia los laterales ya que esto nos desestabilizará.
  • Llevaremos por lo tanto los esquís compactos, incluso más bien juntos, y el cuerpo mirando hacia abajo para anticipar con facilidad el inicio del siguiente viraje.

Consejos obligados:

  • Haber mirado los riesgos de aludes en Internet, el parte de nieve de la estación, la previsión meteorológica, la recomendación del lugareño y del pister.
  • No ir demasiado lejos ni a lugares no frecuentados.
  • Ir separados de los demás. Así, en caso de ser sepultados por un alud, alguno podrá rescatar.
  • Evitar ir solos.
  • Llevar correctamente el arva, la sonda, la pala, el móvil, el walkie y saberlos utilizar. También una mochila con alimentos, bebida y protección solar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *