Cómo reparar y poner a punto tu material

Es preferible en muchas ocasiones llevar el material en condiciones óptimas antes que realizar un gran desembolso en unas tablas de mayor calidad si posteriormente nos vamos a olvidar de su cuidado.

Si todo esquiador que se precie atiende con asiduidad su material, para el practicante esporádico la opción más cómoda y eficiente es llevar los esquís al taller con objeto de acondicionarlos o bien repararlos, al menos en el inicio de la temporada invernal.

En todos los casos conviene disponer de algunos elementos de reparación personal elementales como:

– Lima fina y ángulo para sacar canto o quitar rebaba

– Diamante de 500

– Piedra

– Coffix

– Cera

– Plancha con base no perforada

– Trapo o papel absorbente

– Goma para sujetar los frenos

– Tornillos / gatos para sujetar los esquís

– Rasquetas: metálicas y de plástico

– Disolvente limpia-suelas

 

El orden a seguir para su correcta utilización será el siguiente, y en caso de no ser necesario, se saltará al paso posterior:

– Quitar la rebaba de la suela o del canto con la piedra o lima.

– Reparar la suela.

– Sacar canto con el esquí plano (hacer tunning entre + 0,5º y 2º según uso). Seguidamente sacar el canto lateral (entre 87º y 90º según uso).

– Pasar el diamante por ambos laterales del canto.

-Limpiar la suela

– Encerar en caliente y posteriormente, cuando la cera esté seca (1 hora aprox.), rascar con la rasqueta de plástico.

 

Es necesario saber utilizar este material para obtener resultados. En caso contrario es recomendable acudir a un taller.

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