El viraje conducido

¿Qué es conducir exactamente?

Conducir los esquís, básicamente, es permitir que el esquí deslice longitudinalmente sobre el canto.

Cortar la nieve o conducir los esquís nos permite avanzar realizando un menor esfuerzo, ya que solamente debemos absorber las irregularidades del terreno, en vez de, además, soportar la resistencia que nos produciría derrapar. Esto nos permite esquiar más horas manteniendo una mejor situación física derivada del ahorro de energía que ello supone.

Solamente hay que pensar en la gran tensión que se genera en un coche cuando está derrapando, y cuánta se genera por contra trazando esa misma curva de manera habitual.

Esquiar conduciendo los esquís no es mejor que derrapar, pero sí que es más eficaz dependiendo en qué situaciones.

Cuando se esquía a velocidades especialmente bajas, será más eficiente y seguro esquiar derrapando. Sin embargo, a gran velocidad, serán más eficientes los virajes conducidos.

Conducir bien los esquís requiere por norma general de una mayor velocidad, así como un mayor equilibrio y destreza sobre los esquís.

Igualmente no todos los esquís pueden girar en el mismo radio, ya que su construcción, líneas de cotas, parámetros de flexión, y longitud, son variables.

Tanta insistencia en conducir los esquís y cortar la nieve proviene de las propias marcas que tanto remarcaron esa tendencia desde mediados de los ’90 para poder introducir el nuevo concepto de las pronunciadas líneas de cotas conocido como esquís carving o parabólicos. Pero mal profesor de esquí será el que no enseñe a derrapar correctamente a sus alumnos antes que a conducir.

La diferencia tanto en el aprendizaje como en el esquí diario es que aprender a derrapar es absolutamente necesario, no así como conducir, que no lo es.

Debemos ser capaces de, primero de controlar el derrapaje, y posteriormente aprender a conducir los esquís. Saltarse el primero de ellos, nos traerá problemas permanentemente cuando queramos controlar la velocidad o decelerar.

Por otro lado también es cierto que la sensación de disfrutar de la velocidad con seguridad y ahorro de esfuerzo que se tiene cuando se conducen unos buenos esquís, es verdaderamente espectacular.

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